Llegamos al último día de las colonias. Hemos comenzado con un buen desayuno para coger fuerzas para la actividad de senderismo. Sin embargo, el tiempo no nos ha acompañado, así que hemos cambiado de planes y nos hemos convertido en escribas por un día, practicando la caligrafía medieval.

​A lo largo de la mañana, la suerte ha cambiado: los rayos de sol nos han permitido salir por el pueblo en busca de unas pistas para descubrir dónde se escondía el rey. ¡Ha sido de lo más emocionante! Después, hemos disfrutado de un rato libre antes de comer. Tras otro ratito de descanso, hemos emprendido el viaje de vuelta a casa, cargados con muchísimos recuerdos de estos días y alguna que otra historia que jamás olvidaremos.

Anterior Visita al Castillo: Una mañana para aprender y convivir
This is the most recent story.