Villancicos en las Residencias de Ancianos

Contraste de edades, mundos y experiencias; sin embargo, enriquecedor para todos. Los abuelos sacan su mirada más tierna e infantil al rodearse de niños, escuchar sus villancicos: se emocionan, cantan, aplauden, lagrimean y sonríen. Los niños perciben ese momento de afecto, alegría, respeto y gratitud. Genera reflexión.

Han sido muchos recreos dedicados a los ensayos y el esfuerzo se ve recompensado. Entre Cristinas ha ido la cosa: Cristina Bonsón, nuestra profesora de música y Cristina Espinosa, alumna en prácticas, jotera de vocación y los alumnos voluntarios de 5º y 6º que han querido dedicar su tiempo a enriquecerse con esta bonita actividad. Resultado: un diez. Y si no, ¡que les pregunten a los que les han escuchado cantar en la Residencia Torrefuentes, en la Asociación de Familias con Alzhéimer y en la Residencia Riosol de Monzón!

El próximo año, volvemos.